Por: Miguel Angelino Toriz
El cine en stop motion nos ha sorprendido en muchas ocasiones, ya sea por sus personajes y mundos icónicos, como El extraño mundo de Jack; por su capacidad para contar historias sombrías y fascinantes, como El cadáver de la novia o Coraline, o más recieentemente Pinocho de Guillermo del Toro. Sin embargo, puede que ninguna halla llevado su nivel de ambición al máximo como Wildwood: El Bosque Salvaje, la nueva película de LAIKA dirigida por Travis Knight.
Antes de hablar de la historia, es necesario reconocer su formato, el stop motion. Hay algo particularmente especial en la manera en que se ve una película realizada con esta técnica. No es animación digital, pero tampoco estamos viendo personas reales: literalmente estamos observando mundos, personajes y escenarios creados y manipulados con las manos de cientos de artistas.
Es una técnica que puede provocar una sensación cercana al llamado valle inquietante, aunque aquí se presenta de una manera mucho más amigable y fascinante.
Y detrás de cada movimiento existe una enorme cantidad de disciplina, paciencia y tiempo. Crear siquiera una historia corta mediante stop motion es una tarea complicada; realizar un largometraje de esta magnitud es algo que merece un reconocimiento especial. Por eso, con Wildwood, los artistas de LAIKA no solamente buscan contar una historia fantástica, sino demostrar hasta dónde puede llegar esta técnica artesanal.
Siete años para construir un mundo
La producción de Wildwood requirió alrededor de siete años de trabajo activo y contó con la participación de más de mil artistas, artesanos, técnicos y cineastas. El resultado es uno de los proyectos más ambiciosos realizados por LAIKA y una de las grandes demostraciones de lo que todavía puede conseguirse mediante el stop motion.
Pero la dificultad no solamente está en la duración de la película o en la enorme cantidad de elementos que tuvieron que construirse. También está en el mundo que decidieron crear.
Desde sus primeros minutos, Wildwood presenta una ciudad llena de vida que contrasta completamente con el oscuro y misterioso bosque que se encuentra más allá de ella. Un territorio habitado por criaturas mágicas, animales parlantes, bandidos y personajes que parecen pertenecer a una enorme leyenda fantástica.
Y más allá de la cantidad de personajes y escenarios que aparecen en pantalla, la verdadera sorpresa está en todo lo que LAIKA consigue hacer con ellos.
La película presenta escenas de acción y secuencias que, por momentos, parecen pertenecer a una producción de animación digital en 3D. Hay ejércitos enfrentándose, enormes grupos de criaturas atacando al mismo tiempo, parvadas, jaurías y movimientos de cámara que resulta dificil recordar que estan hechos mediante stop motion..
Una historia que tardó años en llegar al cine
LAIKA adquirió los derechos cinematográficos de la novela Wildwood, escrita por Colin Meloy e ilustrada por Carson Ellis, apenas una semana después de su publicación en 2011. Sin embargo, el proyecto tardó varios años en convertirse en realidad.
Travis Knight decidió desarrollar las herramientas y técnicas necesarias para poder hacer justicia al universo fantástico de la novela. El resultado es una película que visualmente apuesta por una escala enorme y que demuestra el nivel de detalle que puede alcanzarse cuando el cineasta no está dispuesto a limitar las posibilidades de la técnica. Y es que Wildwood no solamente busca contar una historia de fantasía: quiere construir un mundo completo frente a nuestros ojos.
¿Y qué tal funciona la historia?
Wildwood presenta una historia de fantasía oscura que comienza de una manera bastante desconcertante. Desde sus primeros minutos deja al espectador preguntándose qué está sucediendo cuando un niño aparentemente artificial mira a su madre antes de saltar al suelo desde lo alto de un castillo.
Posteriormente conocemos a Prue McKeel, una adolescente que vive en una ciudad aparentemente normal pero llena de personas y movimiento. Un día, mientras sale a pasear con su hermano pequeño Mac sin el permiso de sus padres, se encuentra con su compañero de clase Curtis, a quien no parece que le de mucho gusto ver.
Después van a platicar mientras deja a su hermano jugar en un parque, cuando una parvada de cuervos se lleva al bebé. Prue decide seguirlos y termina entrando al Bosque Impasable, un territorio misterioso y aparentemente inaccesible que se encuentra más allá de Portland, Oregón. Lo curioso es que, cuando Prue llega hasta sus límites, el bosque parece abrirle el camino.
Una vez dentro, descubre que muchas de las cosas que escuchaba en cuentos cuando era niña en realidad existen. Animales parlantes, criaturas fantásticas, bandidos y diferentes seres habitan este extraño territorio.
Pero no todos son amigables. Mientras intenta encontrar a su hermano y descubrir por qué fue llevado hasta ese lugar, termina involucrándose en un conflicto mucho más grande de lo que imaginaba. .
En el camino encuentra aliados, entre ellos Curtis, y se enfrenta a diferentes peligros mientras intenta sobrevivir a bandidos, lobos y otras criaturas. Todo esto la lleva hasta Alexandra, una mujer poderosa, amenazante y al mismo tiempo seductora que esconde un oscuro secreto relacionado con el bosque y con la propia familia de Prue.
Una historia con algunos detalles convenientes
Aunque la propuesta funciona en términos generales, hay momentos en los que la narración se siente demasiado conveniente.
Algunas situaciones ocurren de manera muy rápida o parecen resolverse porque la historia necesita avanzar, mientras que determinados elementos importantes no reciben toda la explicación que uno esperaría. También hay momentos en que las decisiones de algunos personajes que no parecen lógicas.
Esto puede provocar que el espectador cuestione algunas situaciones en lugar de dejarse llevar completamente por la aventura.
No significa que la historia sea mala, pero sí que existe una diferencia entre la enorme precisión con la que está construido su mundo visual y la manera en que algunos elementos de la trama son desarrollados.
Polémica con el doblaje latino. ¿Merece tantas críticas?
Otro de los aspectos que inevitablemente rodean a Wildwood en México es la polémica por su doblaje en epañol latino, pues para las voces de los protagonistas se escogió a figuras que muchos consideran "Star Talents" debido a que no son actores de doblaje con experiencia. La pelicula cuenta con Macarena García como Prue, Emilio Treviño como Curtis, Natalia Téllez como Alexandra y Javier Ibarreche como Brendan.
Y aquí debo decir que no estoy completamente de acuerdo con algunas de las críticas que se han hecho. Para empezar aunque no tengan la vocación en el doblaje, si son figuras con carrera en actuación, mientras que los Star Talents suelen ser influencers con uchos seguidores pero sin nada de formación actoral.
Macarena García es una actriz con una trayectoria considerable y, aunque esta representa su primera participación en doblaje, considero que consigue defender al personaje. Una de las críticas más repetidas señala que su voz resulta demasiado plana o que tiene un tono demasiado “fresa”. Sin embargo, considero que parte de esa crítica puede estar influenciada por los promocionales sin haber visto realmente el producto, porque dentro de la película su interpretación no me pareció tan plana como podría percibirse en el tráiler.
Además, hay algo que me parece importante: la personalidad de Prue sí tiene ciertos rasgos que pueden asociarse con una adolescente de ese perfil. Su actitud, su manera de expresarse y algunas de las decisiones que toma si pueden coincidir con las de una niña "fresa", por lo que a mi me pareció que la interpretación de Macarena no desentona con la voz del personaje.
En el caso de Natalia Téllez como Alexandra, considero que la elección funciona todavía mejor. Su voz tiene un tono seductor, pero también puede transmitir cierta amenaza cuando el personaje lo requiere, algo que beneficia bastante a esta villana.
Por otro lado, Javier Ibarreche ya cuenta con experiencia en diferentes proyectos de doblaje y su participación tampoco me parece desastrosa. Sin embargo, en esta ocasión sí siento que su voz no termina de encajar completamente con el bandido Brendan.
Aunque físicamente el personaje puede tener cierto parecido con Ibarreche, considero que la personalidad y presencia del personaje requerían una voz un poco más grave e imponente.
La polémica por el doblaje ha sido considerable y parte del público incluso ha pedido un redoblaje, particularmente por la elección de algunos de los llamados “star talents”. Pero, personalmente, creo que esto no debería convertirse en un motivo para descartar automáticamente la película.
Una experiencia que merece verse en pantalla grande
Más allá de las opiniones sobre el doblaje, Wildwood: El Bosque Salvaje es una producción que merece reconocerse por lo que representa para el stop motion y su vision artistica. Estamos frente a una película que requirió años de trabajo, cientos de personas y una enorme cantidad de esfuerzo artesanal para construir un mundo magico y una historia con momentos
Y eso es precisamente lo que más me sorprendió. Hay escenas en las que uno puede olvidarse completamente de que está viendo stop motion. La escala de los escenarios, la cantidad de personajes, las batallas, los movimientos de cámara y la enorme variedad de criaturas hacen que por momentos parezca una película realizada completamente mediante animación digital.
Hasta que uno recuerda que detrás de cada movimiento hubo alguien colocando físicamente una marioneta, modificando su posición y tomando una fotografía para después repetir el proceso una y otra vez. Ese esfuerzo humano es, para mí, una de las razones más importantes para darle una oportunidad a Wildwood.
¿Vale la pena ver Wildwood?
La historia tiene detalles que pudieron explicarse mejor y algunas decisiones narrativas pueden sentirse convenientes. El doblaje latino también será un punto de discusión para muchos espectadores y entiendo perfectamente que algunas personas prefieran escuchar la película en su idioma original.
Pero creo que sería injusto dejar que esa polémica eclipse todo lo que Wildwood consigue como película. LAIKA ha construido una experiencia visual enorme, ambiciosa y artesanal que demuestra que el stop motion todavía tiene muchísimo que ofrecer. Es una película que merece ser apreciada por el trabajo que existe detrás de cada escenario, cada personaje y cada movimiento.
Por eso, mi recomendación es que no te dejes llevar únicamente por las críticas o los comentarios que circulan en redes sociales. Dale una oportunidad y descubre por ti mismo lo que Wildwood tiene para ofrecer. Y si para ti el doblaje es un elemento determinante de la experiencia, siempre existe la posibilidad de buscar una función en idioma original.
Porque más allá de cualquier polémica, Wildwood: El Bosque Salvaje es una película que recuerda que la importancia de lo practico y artístico frente lo automático, prefabricado y el avance de la IA. Todavía existen historias capaces de construir mundos enteros con las manos.
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