Por: Miguel Angelino Toriz
El director de Estación Zombie: Tren a Busan (Train to Busan), Yeon Sang-ho, regresa con una nueva película para intentar reinventar el género de zombis con Zona Cero (Colony). ¿Pero realmente lo consigue?
Si eres fan del cine de terror surcoreano o, especialmente, de las películas de zombis, seguramente has visto o escuchado hablar de Train to Busan, considerada por muchos como una de las mejores películas modernas del género.
La cinta consiguió convertirse en un referente gracias a su combinación de terror, acción, suspenso y drama humano. Sin embargo, no podemos decir exactamente lo mismo de su secuela, Peninsula, que, a pesar de contar nuevamente con Yeon Sang-ho en la dirección, no consiguió generar el mismo impacto que su antecesora.
Ahora, el director regresa al género con Zona Cero, pero esta vez no estamos ante una secuela, precuela ni spin-off de Train to Busan. Se trata de una historia completamente nueva que busca ofrecer una propuesta fresca con una nueva especie de zombis.
Y, aunque el género ya ha explorado prácticamente todo tipo de infectados, Zona Cero consigue encontrar una idea interesante para diferenciarse.
¿De qué trata Zona Cero?
En este nuevo thriller de supervivencia y terror, un virus de mutación rápida se desata durante una conferencia de biotecnología y provoca que todo el edificio quede sellado.
Con el contagio expandiéndose rápidamente y los infectados evolucionando de formas impredecibles, un grupo de sobrevivientes deberá encontrar la manera de escapar de un encierro en el que las reglas pueden cambiar en cualquier momento.
Zona Cero y la evolución del zombi
Mientras que Yeon Sang-ho utilizó el género en Train to Busan para explorar las ansiedades, desigualdades y conflictos de la sociedad contemporánea de hace una década, ahora dirige su atención hacia un nuevo concepto de los zombis.
En su obra de 2016, Train to Busan, la película combinó dos elementos fundamentales: un tren que avanza sin detenerse y una historia narrada con un ritmo vertiginoso.
A esto se sumó un retrato de diferentes sectores de la sociedad coreana representados a través de un padre y su hija, un matrimonio, dos hermanas, un grupo de amigos y un burócrata egoísta, todos atrapados a bordo de un tren KTX con destino a Busan.
La combinación de suspenso, acción, humanidad y empatía convirtió a Train to Busan en un fenómeno en Corea del Sur, donde consiguió superar los diez millones de espectadores.
Zona Cero toma otro camino.
Aquí conocemos y vemos prácticamente desde el comienzo el momento en que inicia el brote. El origen se encuentra en las retorcidas convicciones de Suh Young-chul, un biólogo decidido a impulsar a la humanidad hacia la siguiente etapa de su evolución.
Los elementos primordiales que explora esta nueva entrega son la mente colmena y la venganza, dos conceptos que permiten presentar una visión diferente de los infectados y de la amenaza que representan.
El concepto de Ciencia Colectiva es algo que se está volviendo popular o recurrente en el genero de Ciencias Ficción. De acuerdo con Yeon Sang-ho, la inteligencia artificial ha comenzado a utilizar el conocimiento colectivo para imitar la inteligencia humana, y los zombis de Zona Cero son, en cierta forma, el resultado de este nuevo mundo.
Los zombis de Zona Cero son seres desprovistos de sentido de individualidad, que evolucionan, se desarrollan y piensan a través de una conciencia colectiva. Son entidades capaces de evolucionar al recibir nuevas “actualizaciones”.
Al carecer por completo de las barreras mentales y de la comunicación imperfecta que caracterizan a los seres humanos, el colectivo existe prácticamente como un único organismo.
En lugar de funcionar únicamente como criaturas que persiguen, muerden y devoran a los sobrevivientes, estos zombis pueden compartir información y aprendizajes a través de su mente colmena. Es una característica que permite que la amenaza evolucione constantemente.
Así que sí: en esta película podemos esperar zombis que se sienten diferentes.
No solamente desde el punto de vista visual, con un diseño grotesco, cubierto de fluidos y viscosidades, o por sus movimientos espeluznantes desde el momento de la transformación. También resulta extraño y curioso observar cómo estos infectados evolucionan mientras comparten aprendizajes a través de su mente colmena.
Al estar controlados y dirigidos por la persona detrás del contagio y de esta conciencia colectiva, los infectados adquieren una característica poco habitual dentro de las historias de zombis. Esta habilidad convierte al antagonista en una amenaza que se vuelve cada vez más intimidante conforme avanza la trama.
Una historia sobre zombis… pero también sobre la humanidad
La película tampoco se limita a presentar nuevas criaturas para generar miedo. Otro de sus temas importantes es la complejidad de la humanidad y de nuestras relaciones sociales.
A medida que los personajes luchan por sobrevivir, la película plantea cómo cualquiera puede caer ante momentos de debilidad, sucumbir al deseo de venganza, cometer actos inmorales o incluso traicionar a otras personas con tal de mantenerse con vida.
En este sentido, los infectados no son necesariamente los únicos monstruos dentro de Zona Cero. La supervivencia también puede sacar lo peor de los seres humanos.
El elenco de Zona Cero
La película marca además el regreso de Gianna Jun (Jun Ji-hyun) a la pantalla grande después de once años.
La actriz encabeza un elenco integrado por Koo Kyo-hwan, Ji Chang-wook, Shin Hyun-been, Kim Shin-rock y Go Soo, una combinación que despertó gran expectativa entre los seguidores del cine y las producciones surcoreanas.
Gianna Jun interpreta a la profesora Kwon Se-jeong, una de las líderes del grupo de sobrevivientes y una de las figuras importantes dentro de esta historia de supervivencia.
¿Vale la pena ver Zona Cero?
Al tratarse de una obra dirigida por un cineasta que ya tiene experiencia dentro del género y en ambientes frenéticos, en Zona Cero (Colony) podemos esperar una cinematografía dinámica que combina la espectacularidad de la gran escala con la atención al detalle.
La película ofrece acción y supervivencia llevadas al límite, especialmente durante los enfrentamientos entre los sobrevivientes y los infectados. A esto se suma una banda sonora que ayuda a darle vida al horror grotesco de estos zombis en evolución, así como al aislamiento y el miedo que experimentan los personajes.
Y, como ya mencionamos, uno de los principales aciertos de Zona Cero es la creación de una nueva clase de zombis: visualmente repugnantes, inquietantes y, sobre todo, diferentes.
A diferencia de las películas de zombis tradicionales, que suelen enfatizar la velocidad, la brutalidad y el peligro físico de los infectados, aquí el suspenso también surge de la manera en que estos se conectan entre sí, evolucionan y aprenden como parte de una misma conciencia. Esto genera una tensión constante que también se pasa de los protagonistas al espectador.
Aunque la trama se enfoca mucho más en la acción y el suspenso que en el desarrollo profundo de los protagonistas o de sus relaciones humanas, y algunas de sus ideas pueden sentirse genéricas o predecibles, el ritmo y la adrenalina de ver cómo avanza la infección consiguen mantenerte enganchado al asiento hasta el final.
Zona Cero cumple con su intención de mostrarnos zombis más actualizados y contemporáneos, alejándose de algunas de las características clásicas del género y añadiendo nuevas reglas, habilidades e incluso debilidades.
Así que, si eres fan del cine de zombis o de los thrillers de supervivencia surcoreanos, Zona Cero es una película que deberías considerar ver.
Y si tienes la oportunidad, vale la pena aprovechar su propuesta visual para verla en una pantalla grande, especialmente en IMAX, o experimentar el caos de sus escenas de supervivencia en 4DX.
¿Te atreves a entrar en la Zona Cero?
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