Por. Miguel Toriz
Una conspiración más grande de lo que pensábamos en el universo de Looney Tunes fue revelada, y hasta la propia Warner Bros. la quiso ocultar. Esta semana finalmente llega a los cines Coyote vs. Acme, una película que, después de varios años de incertidumbre y de permanecer archivada sin poder estrenarse, fue adquirida por otra distribuidora para que finalmente pudiera llegar al público. En México, podremos disfrutarla gracias a Zima Entertainment.
En una nota anterior ya te contamos parte de la historia detrás de la complicada espera de esta película, así como algunas de sus curiosidades. Pero ahora que finalmente hemos podido verla, es momento de hablar de más detalles sobre su origen y, por supuesto, compartir nuestra opinión sobre una cinta que, incluso antes de su estreno, ya había dado mucho de qué hablar.
El origen del juicio de Coyote vs. Acme
Aunque los personajes de Looney Tunes han acompañado al publico en televisión durante casi 90 años y conocemos perfectamente sus personalidades, hay algo que muchos fanáticos siempre han querido ver: que el Coyote finalmente consiga atrapar al Correcaminos.
Sabemos que eso parece prácticamente imposible, pero existe otra posibilidad todavía más interesante: que el Coyote descubra que el problema nunca estuvo realmente en sus planes, sino en los productos ACME que utiliza una y otra vez para intentar atrapar a su escurridiza presa y demandarlos por todos sus daños a su integridad.
Sin embargo, esta premisa no nació con esta película. La idea tiene su origen en un célebre relato del humorista e historiador estadounidense Ian Frazier, quien publicó un texto corto titulado Coyote v. Acme en la revista The New Yorker en febrero de 1990.
El relato utilizaba un tono solemne, seco y técnico, como si se tratara de una verdadera demanda judicial. En él, el abogado ficticio Harold Schoff representaba a un exhausto Wile E. Coyote en una demanda contra la Corporación Acme. Frazier incluso hacía referencia a cláusulas de responsabilidad por productos, daños físicos y psicológicos, además de exigir una indemnización de 38 millones de dólares.
La idea llamó la atención de Warner Bros. desde finales de los años noventa, cuando comenzaron a surgir intenciones de llevarla a la pantalla grande. Sin embargo, el proyecto permaneció durante años sin conseguir arrancar.
Fue hasta mediados de 2018 cuando comenzó realmente el desarrollo y la escritura del guion. James Gunn, director de Guardianes de la Galaxia y actual director de DC Studios, se involucró como productor y coautor de la historia junto a Jeremy Slater y la guionista Samy Burch. Esta última fue la encargada del guion final, mientras que Dave Green asumió la dirección.
Y aunque es importante aclarar que James Gunn no escribió por sí solo el guion definitivo y que no conocemos con exactitud cuánto de su participación original terminó en la versión final, sí podemos encontrar algunos elementos que recuerdan a su estilo, especialmente en la manera de construir personajes con los que el espectador puede conectar.
Humanizando al Coyote
Uno de los mayores aciertos de Coyote vs. Acme es precisamente tomar a uno de los personajes clásicos de Looney Tunes y cambiar completamente nuestra perspectiva sobre él.
Durante décadas hemos visto al Coyote como el personaje que fracasa una y otra vez. Nos reímos cuando sus planes salen mal, cuando sus trampas explotan en su cara o cuando alguno de sus productos ACME termina provocándole un nuevo accidente.
Pero aquí la película consigue que empaticemos con él. El Coyote deja de ser simplemente el depredador obsesionado con atrapar al Correcaminos para convertirse en un personaje al que podemos comprender, admirar e incluso sentirle lástima. Y lo interesante es que la película consigue hacerlo sin traicionar su esencia.
La historia sigue una estructura clásica de película de juicios, pero al mismo tiempo incorpora una conspiración mucho más grande que conecta al Coyote con el resto de los personajes de Looney Tunes. Una conspiración que, al principio, parece difícil de imaginar, pero que termina encajando sorprendentemente bien con el universo y la lógica de las caricaturas clásicas.
¿De que trata "Coyote vs ACME"?
Esta película combina animación 3D con acción real y tiene como protagonista humano a Will Forte, quien interpreta a Kevin, un abogado de Albuquerque que se encuentra atrapado en una rutina profesional de la que parece no tener demasiadas ganas de escapar.
Kevin se dedica a llevar casos pequeños y aparentemente poco importantes, sin involucrarse demasiado con los problemas de sus clientes. Sin embargo, todo cambia cuando el Coyote aparece en su oficina para demandar a ACME, empresa conocida por fabricar los productos defectuosos que el personaje utiliza constantemente en sus intentos por atrapar al Correcaminos en el desierto del suroeste de Estados Unidos.
Lo que comienza como una demanda aparentemente sencilla terminará convirtiéndose en un caso mucho más grande de lo esperado contra toda la compañia, que destapa una conspiración que había permanecido oculta durante más de 30 años, por lo que los altos mandos de ACME harán lo posible por interferir o silenciar a sus demandantes.
El reparto también cuenta con John Cena como un implacable abogado de ACME, Lana Condor como una entusiasta pasante del despacho de Kevin y Luis Guzmán como uno de los jueces del caso. A ellos se suman las voces de Jeff Bergman y Eric Bauza para dar vida a los personajes animados.
El resultado es una película encantadora, realizada a la antigua usanza, que puede funcionar tanto para los niños y sus familias como para cualquiera que haya crecido viendo los dibujos animados de Looney Tunes.
Un secreto que involucra a todos los Looney Tunes
Uno de los grandes retos era convertir al Coyote en protagonista sin obligarlo a cambiar aquello que lo hace reconocible. Como sabemos, el Coyote prácticamente nunca habla. Su comunicación se basa principalmente en sus gestos, expresiones, acciones y letreros. Su actitud puede resultar graciosa, pero en ocasiones también intimidante, especialmente cuando recordamos que, dentro del universo de Looney Tunes, es presentado como un brillante genio obsesionado con conseguir su objetivo.
El guion aprovecha muy bien estas características para construir al protagonista. Podemos comprender sus intenciones y descubrir cómo se relaciona con el mundo humano sin necesidad de convertirlo en un personaje completamente diferente.
Pero, además, el Coyote no está solo. Los demás personajes de Looney Tunes que coexisten dentro del mundo humano, como ya habíamos visto anteriormente en Looney Tunes: De nuevo en acción, también aparecen y tienen sus propios momentos para brillar.
Y lo mejor es que su presencia no se siente únicamente como un cameo para satisfacer a los fanáticos. De una u otra manera, varios de ellos están relacionados con el secreto que la Corporación ACME ha mantenido oculto durante décadas.
La película no especifica en qué año ocurre la historia, aunque claramente podemos identificar que se desarrolla en nuestra época actual y que han pasado aproximadamente 30 años desde determinados acontecimientos relacionados con Industrias ACME.
Considerando que la película terminó su producción en 2022, podemos asumir que la historia se desarrolla alrededor de esa época. Y precisamente el paso del tiempo permite que encontremos a varios personajes en situaciones muy diferentes a las que recordábamos.
Por ejemplo, el Pato Lucas se encuentra internado en un hospital psiquiátrico, Piolín ya no vive con la Abuelita y el Gallo Claudio se ha convertido en uno de los altos mandos de la Corporación ACME.
La compañía, además, ya no se limita a fabricar trampas y productos para atrapar al Correcaminos. Ahora ACME es una enorme corporación que fabrica todo tipo de productos para el mundo humano: teléfonos celulares, electrodomésticos, automóviles y prácticamente cualquier cosa que podamos imaginar.
Y es precisamente aquí donde la película encuentra una de sus ideas más divertidas: conectar las nuevas vidas de estos personajes con el secreto de ACME y explicar, dentro de su propia lógica, por qué el Coyote nunca ha conseguido atrapar al Correcaminos utilizando sus productos.
La película que Warner Bros. quiso archivar
Más allá de lo que ocurre dentro de la pantalla, Coyote vs. Acme tiene una historia detrás de cámaras casi tan increíble como la que cuenta la propia película.
La cinta fue terminada en 2022, pero en 2023 todo parecía indicar que nunca llegaría al público. Warner Bros. Discovery decidió archivarla como parte de una estrategia de deducción fiscal por aproximadamente 30 millones de dólares, lo que habría significado que una película completamente terminada no tendría estreno en cines ni en plataformas de streaming.
La decisión provocó una enorme reacción entre los fanáticos de la animación y también dentro de la propia industria. Finalmente, la presión consiguió que la película pudiera tener una segunda oportunidad.
En 2025, Ketchup Entertainment adquirió los derechos para distribuir Coyote vs. Acme por aproximadamente 50 millones de dólares. La compañía también había adquirido The Day the Earth Blew Up: A Looney Tunes Movie, convirtiéndose así en una de las principales responsables de que estas producciones de Looney Tunes pudieran finalmente llegar al público.
Y después de todo lo ocurrido, ahora podemos decir que la compra de Ketchup Entertainment valió cada centavo.
¿Valió la pena rescatar Coyote vs. Acme?
Ahora que finalmente pudimos verla, podemos considerar que Warner Bros. tomo una mala decisión al querer archivar y vender esta película, que tiene mucho corazón, comedia, momentos emotivos y un mensaje bastante importante sobre no rendirse, y por lo cual en mi opinión es incluso superior a otras adaptaciones live action que hemos visto de Looney Tunes
También resulta curioso que James Gunn, quien formó parte del equipo creativo que desarrolló esta historia, no haya hecho más ruido o ejercido una mayor presión pública para conseguir que la película viera la luz durante los años en los que permaneció archivada. En contraste, otros involucrados en el proyecto, como Will Forte, sí expresaron públicamente su descontento y presionaron para que finalmente pudiera estrenarse.
Después de conocer todo lo que tuvo que ocurrir para que Coyote vs. Acme finalmente llegara a los cines, queda claro que esta no es solamente otra película de Looney Tunes. Es una producción que sobrevivió a una de las decisiones corporativas más extrañas de los últimos años y cuyo mensaje de perseverar y no rendirse hasta lograr un objetivo, que trasciende la propia pelicula, y lo puso en practica hasta llegar por fin a las salas de cine de todo el mundo.
La película ya se encuentra en cines a partir de este 27 de agosto gracias a Zima entertainment, y si tenias duda, si es buena opción verla en español latino, ya que cuenta con las voces de los personajes que marcaron la infancia de muchos, con el regreso de los actores de doblaje: Arturo Mercado como Buggs Bunny, Octavio Rojas como El Gallo Claudio, Sebastian Llapur como El Pato Lucas, y Jocelyn Robles como Piolin.
Así que ahora que ya conoces de qué trata Coyote vs. Acme y toda la historia que tuvo que atravesar para llegar hasta este punto, ¿estás listo para unirte a la demanda y escoger un bando?
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