Por: Miguel Angelino
Dirigida por Oliver Laxe, Sirát: Trance en el desierto se presenta como una experiencia cinematográfica peculiar, devastadora e hipnótica. Es una de las propuestas más radicales y comentadas del cine europeo reciente, y en esta nota te contaremos lo que tienes que saber y considerar antes de ver esta cinta que llega a los cines de México este 22 de enero distribuida por Zima Entertainment.
Protagonizada por Sergi López y Bruno Núñez, la historia sigue a un padre y a su hijo pequeño que atraviesan el desierto marroquí en busca de una hija desaparecida, relacionada con el mundo de los raves clandestinos. Lo que comienza como una búsqueda íntima se convierte en una travesía emocional donde el amor paterno se enfrenta al sacrificio, la culpa y la posibilidad de redención.
Laxe construye un relato profundamente sensorial: el espectador no solo observa el viaje, sino que lo habita. El polvo, el calor sofocante, el silencio del desierto y la tensión constante se sienten casi en la piel, en una propuesta que apuesta más por la inmersión que por el espectáculo.
Una experiencia sonora y sensorial
Uno de los pilares más poderosos de Sirát es su apartado musical. La banda sonora original de Kangding Ray —nominada al Globo de Oro 2026— funciona como un personaje más dentro del relato. Su sonido industrial, envolvente y casi físico guía emocionalmente al espectador hacia un estado de trance, amplificando la angustia, el agotamiento y la fragilidad de los protagonistas.
La música no acompaña: invade. Vibra como el desierto mismo y convierte las escenas donde está presente en una experiencia sensorial intensa, a veces perturbadora, pero siempre coherente con el tono radical de la película.
Reconocimientos internacionales
Desde su estreno, Sirát ha cosechado una impresionante lista de premios y nominaciones:
- Festival de Cannes 2025 – Premio del Jurado
- Globos de Oro 2026 – Nominada a Mejor película de habla no inglesa y Mejor banda sonora
- Representante oficial de España a los Premios Oscar 2026
- Festival Internacional de Cine de Chicago 2025 – Mejor película (Hugo de Oro)
- Premios del Cine Europeo 2025 – 4 nominaciones
- British Independent Film Awards 2025 – Nominada a Mejor película internacional
- Gotham Awards 2025 – Nominada a Mejor dirección
Una película que no es para todos
A pesar de su prestigio internacional y su evidente calidad artística, hay que reconocer que Sirát no es una experiencia que pueda ser entrañable para el público masivo.
Su narrativa es deliberadamente pausada. El viaje de los protagonistas se siente largo, pesado y agotador, como el propio desierto que atraviesan. La puesta en escena es sobria, con planos básicos y sin grandes alardes técnicos: no hay secuencias espectaculares ni movimientos de cámara deslumbrantes, sino una estética cercana al documental que prioriza el realismo por encima del impacto visual. Esto puede resultar, para algunos espectadores, lento, abrumador o incluso extenuante.
Sin embargo, en su tercer acto la película introduce una situación tan inesperada como estremecedora, capaz de tensar por completo la experiencia y colocar al público al borde del asiento. Es un momento que irrumpe de forma abrupta, genera confusión inicial y obliga a adentrarse en el problema
Sin entrar en spoilers, se trata de un momento clave que redefine el tono del relato y se convierte en uno de los pasajes más memorables de la cinta.
¿Vale la pena ver Sirát?
Desde un punto de vista crítico, puede decirse que la película pudo beneficiarse de una narrativa más dinámica en su primera mitad y de una mayor construcción dramática del protagonista para lograr una conexión emocional más temprana con el público.
Sirát: Trance en el desierto es una obra que puede tanto dividir como provocar. Su diseño sonoro y su crudeza emocional la convierten en una experiencia cinematográfica que se puede quedar en el espectador, aunque no sencillo. Oliver Laxe propone un viaje que exige paciencia, apertura y resistencia, del mismo modo que lo hacen sus protagonistas. No es una película pensada para complacer, sino para incomodar y sacudir. Y si quieres adentrarte en ese mismo viaje en pantalla grande la cinta llega a cines gracias a Zima Entertainment a partir del 22 de enero.
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