Por: Miguel Toriz
La mañana del 26 de enero, el icónico letrero de Hollywood, uno de los símbolos más protegidos de la industria del entretenimiento, amaneció intervenido con un montón de brasieres colgados sobre sus letras. La escena no fue obra de vandalismo improvisado, sino parte de una salvaje estrategia protagonizada por Sydney Sweeney, quien utilizó el icónico monumento como plataforma para anunciar el lanzamiento de su propia marca de lencería: SYRN.
Una intervención viral que encendió las redes y los medios
La acción volvió a colocar a la actriz en boca de todos. En un video e imágenes que se difundieron rápidamente en redes sociales se observa cómo Sweeney, acompañada por un equipo encapuchado, escala el letrero durante la madrugada para colgar su ropa interior.
De inmediato, diversos medios comenzaron a especular sobre las posibles consecuencias legales, ya que está estrictamente prohibido acceder, escalar o intervenir las letras de Hollywood sin autorización, lo cual puede derivar en multas millonarias o incluso arresto.
¿Sydney Sweeney podría enfrentar consecuencias legales?
Permisos, restricciones y la investigación en curso
De acuerdo con reportes posteriores, la producción de Sweeney sí contaba con un permiso de FilmLA, la oficina oficial de filmaciones de Los Ángeles, para grabar en la zona. Sin embargo, no tenía autorización para escalar ni intervenir las letras, lo que abrió una investigación por el uso no autorizado del sitio.
Hasta el momento no se ha confirmado ninguna detención ni sanción directa contra la actriz, aunque las autoridades continúan revisando cómo se llevó a cabo la intervención.
La postura de la Cámara de Comercio de Hollywood
La Cámara de Comercio de Hollywood, organismo que posee los derechos de propiedad intelectual del letrero, aseguró que no otorgó ningún permiso para la producción relacionada con Sydney Sweeney.
Steve Nissen, CEO de la Cámara, declaró al medio KTLA:
“Cualquiera que tenga la intención de usar o acceder al cartel con fines comerciales debe obtener una licencia o permiso de la Cámara de Comercio de Hollywood para hacerlo”.
Además, afirmó que nadie solicitó autorización para dicha producción y que el organismo continúa investigando bajo qué autoridad se realizó la intervención.
Las polémicas campañas publicitaria de Sydney Sweeney
No es la primera vez que la actriz de Cassie en la serie Euphoria se ve envuelta en polémicas relacionadas con campañas publicitarias. El año pasado protagonizó la campaña de American Eagle titulada “Sydney Sweeney has great jeans”, la cual fue duramente criticada por parte del público, ya que los que la criticaron argumentaron que el mensaje contenía tintes racistas y que promovía la eugenesia.
Durante semanas, Sweeney evitó responder a la controversia, incluso cuando fue cuestionada directamente en entrevista. Fue hasta el cierre de la campaña que la actriz se pronunció con la revista People en diciembre, donde aseguró estar “en contra del odio” y confesó sentirse “sinceramente sorprendida” por las reacciones negativas.
“Lo hice porque me encantan los jeans y me encanta la marca”, explicó Sweeney. “No apoyo las ideas que algunas personas decidieron vincular con la campaña. Muchos me han atribuido intenciones y etiquetas que simplemente no son ciertas”.
SYRN: El arranque de su propia marca de lencería
Un día después del escándalo, Sydney Sweeney reveló oficialmente el objetivo de su hazaña en Hollywood: el lanzamiento de SYRN, su propia marca de lencería. A través de sus redes sociales, la actriz compartió imágenes y videos modelando las prendas y confirmando la fecha de estreno de la marca.
“El secreto por fin se revela… denle la bienvenida a @syrn. Esta es lencería que usas para ti, sin explicaciones ni disculpas”, escribió la actriz en Instagram.
Desde ese día no han parado las publicaciones de muchas fotos y videos de Sydney modelando su marca. La colección de lencería incluye bodysuits de encaje, conjuntos de brasier y ropa interior con un enfoque más casual, pensados para la comodidad y la autoexpresión.
Incluso compartió un video detrás de cámaras de la intervención en el letrero de Hollywood, sin que hasta ahora se haya anunciado alguna repercusión legal o financiera. De manera extraoficial, se ha especulado que la ausencia de consecuencias podría estar relacionada con el respaldo o financiamiento del empresario Jeff Bezos, fundador de Amazon, aunque esto no ha sido confirmado, pero se cree que es inversionista de la marca.
Más allá de la polémica, Sydney Sweeney volvió a demostrar que entiende perfectamente cómo funciona la atención en la era digital. Puede gustar o no la forma, pero el resultado es claro: todo el mundo está hablando de ella para luego hablar de su marca. Convertir uno de los símbolos más protegidos de Hollywood en una herramienta publicitaria es una jugada arriesgada pero efectiva que ella supo manejar.
Entre el marketing extremo, las críticas y el respaldo masivo de sus fans, Sweeney deja claro que no solo quiere ser una de las actrices más visibles de su generación, sino también una figura que sabe jugar —y provocar— dentro del sistema. Y con varios futuros proyectos cinematográficos en puerta tras haber protagonizado The Housemaid, todo indica que las polémicas y los éxitos no se detendrán.
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